jueves, 20 de noviembre de 2008

Expertos desarrollan células productoras de insulina en ratones

Las células productoras de insulina puras son similares a las halladas en el páncreas humano, según la red panasiática.

DPA
Publicado: 20/11/2008 08:20



Singapur. Un equipo de investigadores de Singapur usó células madres embrionarias para desarrollar células productoras de insulina puras en ratones, lo que constituye un paso adelante en el tratamiento de la diabetes, informó este jueves la red de noticias "Channel News Asia".

Lim Sai Kiang y Li Guodong, del Instituto de Biología Médica, lograron cultivar un número ilimitado de células, que, tras ser trasplantadas a ratones diabéticos hicieron que se reduzca el alto nivel de azúcar en la sangre de estos roedores.

Las células productoras de insulina puras son similares a las halladas en el páncreas humano, según la red panasiática.

La investigación de Lim y Li, que fue publicada en dos artículos científicos, fue reconocida como uno de los "top 10 originales y de interés periodístico" de la biología celular por la Sociedad Americana de Biología Celular.

Los científicos dijeron que confían en que su trabajo podrá ser aplicado a pacientes humanos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Desaparece VIH en paciente luego de trasplantarle la médula ósea

Nunca será un tratamiento estándar para la enfermedad, advirtieron los científicos alemanes a cargo del hallazgo.

Tras múltiples pruebas, no podemos asegurar que no esté allí, señalaron
Reuters

Berlín, 13 de noviembre. Un grupo de científicos alemanes reveló que un trasplante de médula ósea en el que se utilizaron células madre de un donante con resistencia genética natural al virus del sida logró que un paciente con VIH se liberara de la infección durante casi dos años.
El paciente, un ciudadano estadunidense que vive en Berlín, estaba infectado con el virus de inmunodeficiencia humana que causa el sida, y también padecía leucemia.

El mejor tratamiento para la leucemia era un trasplante de médula ósea, que requiere células madre del sistema inmune de un donante saludable para que se remplacen las células del paciente afectado con cáncer.

Los doctores Gero Hutter y Thomas Schneider, de las Clínicas de Gastroenterología, Infecciones y Reumatología del Hospital de Caridad, de Berlín, dijeron que el equipo buscó un donante de médula que tuviese una mutación genética que se sabe que ayuda al organismo a resistir a la infección con VIH.

La mutación afecta a un receptor, un sendero celular llamado CCR5 que el virus del sida emplea para ingresar en las células que infecta.

Cuando los expertos hallaron un donante con la mutación, utilizaron esa médula espinal para tratar al paciente; el resultado fue que no sólo desapareció la leucemia, sino también el VIH.
“Hasta hoy, más de 20 meses después del trasplante exitoso, no se puede detectar VIH en el paciente”, indicó la clínica en un comunicado.

“Realizamos todas las pruebas, no sólo sanguíneas, sino de otros reservorios –dijo Schneider en conferencia de prensa–, pero no podemos excluir la posibilidad de que aún esté allí”, agregó.

Virus engañoso

Los investigadores destacaron que éste nunca podría ser un tratamiento estándar para el VIH. Los trasplantes de células madre de la médula espinal son rigurosos y peligrosos, y requieren que el paciente tenga destruida la médula.

Esos pacientes corren riesgo de muerte aún por las infecciones más leves, debido a que no poseen sistema inmune hasta que las células madre crecen y remplazan a las propias.
El VIH no tiene cura y siempre es letal. Los cocteles de medicamentos pueden mantener el virus a raya, a veces en niveles que no se detectan con pruebas.
Pero las investigaciones indican que el virus nunca desaparece, permanece en reservorios del cuerpo.

El equipo Hutter informó que no ha podido encontrar rastro del virus en su paciente de 42 años, quien se mantiene en el anonimato, pero añadió que eso no implica que no esté allí.
“El virus es engañoso. Siempre puede volver”, dijo Hutter.

La mutación CCR5 se halla en cerca de 3 por ciento de los europeos, según los expertos.
El equipo señaló que el estudio sugiere que la terapia génica, tecnología altamente experimental, podría usarse algún día para tratar a los pacientes con VIH.

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viernes, 3 de octubre de 2008

El exceso de comida vuelve loco al cerebro y genera múltiples daños




Provoca que células inmunes ataquen y destruyan a invasores que no existen
■ Eliminar un compuesto mediante ingeniería genética evitó la obesidad en ratones de laboratorio
Reuters



Un escaneo muestra los hemisferios cerebrales. El estudio de la Universidad de Wisconsin-Madison no aclara porque el compuesto IKKbeta/NK-kappaB está en el cerebro y en el sistema inmune Foto: tomada del libro Cielo y Tierra, editado por Phaidon y Océano


Washington, 2 de octubre. Comer de más hace que el cerebro enloquezca y genera un daño que podría causar diabetes, enfermedad cardiaca y otras dolencias, informaron el jueves investigadores estadunidenses.

Consumir mucha comida parece activar senderos del sistema inmunológico habitualmente dormidos en el cerebro, lo que hace que las células inmunes ataquen y destruyan a invasores que no están allí, revelo el equipo de Dongsheng Cai, de la Universidad de Wisconsin-Madison.

El hallazgo, publicado en la revista Cell, podría ayudar a explicar por qué el sobrepeso causa tantas enfermedades diferentes. Esto podría ofrecer además una nueva forma de prevenir la obesidad en sí.

“Este sendero está presente, pero habitualmente inactivo en el cerebro”, dijo Cai en un comunicado.

La obesidad es un problema creciente en todo el mundo. En 2007, mil 800 millones de personas presentaron sobrepeso u obesidad. Los medicamentos actualmente comercializados para com- batir la enfermedad sólo tienen un éxito limitado y suelen presentar efectos colaterales graves.

El equipo de Cai trabajó con ratones, buscando explicar los estudios que demostraron que la obesidad causa inflamación crónica en todo el cuerpo. Esa inflamación se encuentra en una serie de dolencias relacionadas con la obesidad, entre ellas la enfermedad cardiaca y la diabetes.

Los expertos analizaron un compuesto conocido como IKKbeta/NK-kappaB.
Las células inmunes como los macrófagos y los leucocitos emplean este compuesto, pero el equipo de Cai lo halló en el hipotálamo, una parte del cerebro relacionada con el metabolismo, tanto en ratones como en humanos.

“El hipotálamo es el ‘centro’ de la regulación de la energía”, escribieron los autores.
El equipo encontró altos niveles del compuesto allí, pero estaba normalmente inactivo.

Cuando los investigadores alimentaron a los roedores con una dieta elevada en grasa, el compuesto se volvió extremadamente activo, y en esa condición, el cuerpo ignoraba las señales de la leptina, una hormona que normalmente ayuda a regular el apetito, y la insulina, que ayuda a convertir el alimento en energía.
Estimular el IKKbeta/NK-kappaB hizo que los ratones comieran más, mientras que suprimir el compuesto los hizo comer menos.
Cai cree que su equipo descubrió un eslabón clave de las enfermedades causadas por la ingesta excesiva de alimentos.

“La presencia de IKKbeta/-NK-kappaB en el hipotálamo podría atravesar la familia entera de enfermedades modernas inducidas por el exceso de alimentación y la obesidad”, indicó el equipo.

Desafío diferente

Cai no sabe por qué este compuesto estaría en el cerebro y en el sistema inmune, pero sospecha que evolucionó hace mucho en animales primitivos que no tenían el mismo sistema inmunológico sofisticado que los animales modernos, incluidos los ratones y los seres humanos.

“Aparentemente jugó alguna función a la hora de guiar la defensa inmunológica”, dijo Cai en una entrevista telefónica. “En la sociedad de hoy en día, este sendero es movilizado por un desafío ambiental diferente: el exceso de alimentación”, agregó el autor.

Eliminar el gen mediante ingeniería genética mantuvo a los ratones comiendo normalmente y evitó la obesidad. Aunque esto no puede aplicarse en las personas, Cai considera que un medicamento, o incluso la terapia genética, podría funcionar.

En la terapia genética, un virus u otro vector se emplea para transportar ADN corregido en el organismo, pero el enfoque aún está en etapas muy experimentales
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