miércoles, 25 de marzo de 2009

Moriré, pero mi memoria sobrevivirá












Moriré, pero mi memoria sobrevivirá: una reflexión personal sobre el sida (Tusquets Editores, 2008).


por Arnoldo Kraus

Es el título de un ensayo del escritor sueco Henning Mankell, famoso en el mundo por sus novelas policiacas protagonizadas por el inspector Kurt Wallander. Moriré, pero mi memoria sobrevivirá es un ensayo profundo y humano que hace honor al bellísimo título del libro. Publicado originalmente en sueco, en 2003, fue traducido este año. A un lustro de distancia, seguramente la realidad del síndrome de inmunodeficiencia en África ha incrementado la desazón, la tristeza, las denuncias y el encono de Mankell.

Henning Mankell parece vivir dos vidas. En una reside en Estocolmo y es el creador de Kurt Wallander, el gran detective literario de estos tiempos (el que protagoniza novelas ya clásicas como Los perros de Riga o El hombre sonriente). En la otra, es dramaturgo y director del Teatro Nacional Avenida de Maputo, Mozambique, el país donde pasa gran parte del año, y al que también considera su hogar. Mankell ha dicho que esta vida dividida entre uno de los países más ricos del mundo y uno de los más pobres es en realidad sólo una: una vida completa. “Soy como esos pintores que deben pararse frente al lienzo cuando terminan un cuadro, para verlo de lejos. Mi existencia tiene ese movimiento. Algunas cosas sólo pueden verse a distancia, con cierta perspectiva.”

El libro es una radiografía humana de un problema humano: las palabras que lo forman, sean la voz del autor, o el dolor de los enfermos pobresynegrosyafricanos desmenuzan los avatares que impone el sida y la frustración que surge ante la imposibilidad de atenderse. “¿Qué razón existe para hacerse la prueba del sida si no pueden recibirse los cuidados necesarios, en el caso de que el análisis dé positivo?”, pregunta en uno de los apéndices Anders Wijkman.

Esa pregunta me recuerda un enfado que no me abandona: ¿debería ser prioritario, durante la elaboración de protocolos de investigación, agregar adendas que aseguren que los frutos del conocimiento se compartirán con quienes más lo necesitan? Y esta última cuestión me regresa a otro brete: buena parte, si no es que la mayoría de las investigaciones farmacéuticas, se realizan en personas pobres que viven en países pobres.

aqui esta una buena alternativa para la mejoria saludable.

Menkell no requiere aparatos de rayos X ni sofisticados estudios epidemiológicos, como los que hacen en África muchas universidades estadunidenses, para saber las razones por las cuales la epidemia se disemina. El diagnóstico nace de sus vivencias y de sus diálogos con los afectados. Del diagnóstico emerge la necesidad de construir un instrumento que impida que los decesos sean parte del olvido y fragmentos del sinsentido de las muertes a destiempo, de las muertes de adultos jóvenes que bien pudieron, en su mayoría, haberse evitado.

Azorado por la catástrofe que se vive en África a raíz del sida, Mankell propone humanizar la muerte, restañar un poco las heridas de los familiares e impedir que la muerte sea sinónimo de olvido. Su idea nace de su vocación humanista –pasa muchos meses cada año en Mozambique, donde dirige el teatro nacional Avenida de Maputo– y de su amor por las palabras y por la escucha. Sus quehaceres encuentran eco en la voz de Christine, maestra y escritora de “libros de recuerdos”: “Aprender a leer y a escribir es aprender a sobrevivir”.

Para conciliar su humanismo, que con frecuencia es indignación, y el poder de las palabras como antídoto contra el oprobio y la desmemoria, Mankell propone crear una serie de “libros de recuerdos”. En ellos, quienes perecerán podrán dejar una nota, un recuerdo, una semblanza, una mariposa insertada en las páginas para que sus hijos cuenten con un testimonio y un recuerdo de sus progenitores. No sobra subrayar que muchos enfermos de sida en África fallecen muy jóvenes. La ignorancia no sólo es responsabilidad de los pobres, sino de algunos gobiernos de ese continente que siguen negando que el virus de la inmunodeficiencia humana es el responsable de la pandemia.

Esos lastres se complican por muchos factores. Mankell al hablar sobre violaciones, no sólo a adultas y adolescentes, lo explica bien: “… desde 2001, en ciertas zonas del país, ha aumentado el número de violaciones de niños, incluso bajo una de sus formas más execrables: la violación de bebés. Se debe a la extendida creencia, fruto de la impotencia, de que es posible curarse del sida teniendo relaciones sexuales con una persona virgen”.

“¿Cuándo muere uno demasiado pronto?”, sintetiza un “libro de recuerdos”. La pregunta es demoledora. La respuesta es obvia: cuando un progenitor, con mayor frecuencia la madre, deja a sus hijos demasiado pequeños para confrontar el mundo. Dentro de una miríada de encuentros el autor resalta la historia de Aída, una niña cuya madre padecía sida y que decide plantar un árbol de mango para mitigar su sufrimiento. El árbol y sus frutos representan retazos de vida y pedazos de esperanza para atenuar el dolor y la vesania de la muerte.

Para Mankell las causas por las cuáles no se detiene la pandemia son evidentes: injusticia, miseria, desinformación y viejas costumbres sexuales. El autor de Moriré, pero mi memoria sobrevivirá se apoya en la bitácora de su famoso inspector Wallander para denunciar, por medio de relatos, la desastrosa realidad del sida en África. Escribe Moses: “El país de la muerte es una tierra sin sol, es así y todos tenemos que visitarlo antes de haber vivido lo suficiente… Ahora que yo también padezco la enfermedad busco cada día nuevos síntomas”.

Aunque se aleje de la razón, de la cultura, de la ciencia y de las buenas costumbres y conciencias occidentales, sería inadecuado soslayar, “demasiado”, a los africanos que sostienen que el virus del sida es un instrumento creado en Occidente para cometer un genocidio contra la población pobre de África. Si bien decir genocidio es exagerado, decir negligencia, irresponsabilidad, desafecto, egoísmo y descuido no lo es. Sumar las condiciones enlistadas y preguntar si resultan en algo similar a un genocidio es obligatorio.

"los mejores momentos de este breve y conmovedor libro ocurren cuando Mankell deslumbra y lastima como narrador. Entonces la denuncia y la indignación dan paso a párrafos inolvidables, más impactantes que cualquier cifra: “La primera vez que vi a una persona que, con total seguridad, tenía sida, fue también en Zambia. Era un joven que, con paso vacilante, se apeaba de un autobús abarrotado de gente, en Kabompo. Cayó al suelo a los pies de las personas que lo esperaban en la parada. Lo llevaron al hospital en una carretilla. Estaba en los huesos. Dos días después, murió. Había tenido el tiempo justo de viajar desde su casa, en Kitwe, hasta la de su madre, para morir a su lado. Se llamaba Richard y tenía diecisiete años. Fue en 1988. Y, con total seguridad, no era homosexual”.
Así, con recuerdos, retazos de sueños y fragmentos de conversaciones recogidos en más de treinta años, Henning Mankell trata de, como lo define en el prólogo el arzobispo Desmond Tutu, “hablar claro, y sobre todo hablar en nombre de aquellos que no pueden hablar por sí mismos”. Y también confiesa su esperanza de que los huérfanos del sida, que en 2003 –cuando se publicó originalmente este texto– sumaban trece millones, no tengan que escribir esos bellos y desesperados “libros de recuerdos”.

aprovechemos esta oportunidad para la mejoria y prevencion de tan terribles verdades de salud saludable.


sábado, 14 de marzo de 2009

En España, primer bebé seleccionado genéticamente cura a su hermano

Cada dia es mas importante la presencia de las celulas madres adultas en los procedimientos alternativos para enfermedades degenerativas, y con ello ya esta disponible
una buena noticia alternativa para la mejoria.


Andrés padecía beta talasemia mayor hasta que le trasplantaron células madre de Javier, asi apunta el siguiente articulo:


Madrid, 13 de marzo. El primer bebé seleccionado genéticamente en España logró el propósito para el que fue concebido: curar a su hermano mayor, gravemente enfermo de anemia congénita, informaron el viernes los médicos del hospital sevillano en el que se llevó a cabo el tratamiento.

Andrés, de siete años, fue dado de alta al ser considerado curado de la beta talasemia mayor que padecía desde que nació, tras haber superado con éxito un tratamiento de cinco semanas durante el cual se le trasplantaron células madre del cordón umbilical de su hermano Javier.

En el momento actual, más de 95 por ciento de sus glóbulos rojos son de origen del donante y se puede considerar que el niño está sano y curado, dijo Álvaro Urbano, jefe de hematología del Hospital Universitario Virgen del Rocío.

Hemos documentado que ha aceptado el trasplante (...) Tenemos la razonable certeza de que va a seguir así durante el resto de su vida, añadió el médico.

La beta talasemia mayor es la forma más severa de anemia, caracterizada por anomalía en la producción de glóbulos rojos.

La disminución del oxígeno en el organismo se manifiesta desde los seis meses de edad, y si no se trata, generalmente produce la muerte en pocos años.

Andrés tuvo que vivir siete años con transfusiones de sangre cada tres semanas hasta que en octubre pasado nació Javier, primer niño español con perfil genético idéntico al de su hermano.

Para curarlo, los padres optaron por el diagnóstico genético preimplantatorio (DGP), procedimiento terapéutico que permite comprobar si el embrión está sano genéticamente antes de transferirlo al útero materno.
Esta técnica la contempla la Ley de Reproducción Humana Asistida, aprobada en 2006, y el Sistema Andaluz de Salud (SAS) la ofrece de forma gratuita a las parejas con enfermedades genéticas que puedan pasar a sus hijos.

Éxito sin precedente

Antes del trasplante, Andrés fue sometido a un tratamiento de quimioterapia que permitiera vaciar su médula ósea, según explicaron los médicos, para reimplantarle las células sanas de su hermano.

Ha tenido más días mejores que malos, ha llevado el proceso muy bien. Ahora está muy contento, con muchas ganas de jugar, de comer. Su vida ha cambiado totalmente, dijo su madre, Soledad Puerta.

El jefe de servicio médico de la Organización Nacional de Trasplantes, Gregorio Garrido, destacó que es un éxito sin precedente de la medicina española, gracias al cual un niño va a poder vivir sin transfusiones continuas.

Lo más importante es que esas células hemáticas ya no van a degenerar en leucemias o en procesos tumorales, gran complicación de la beta talasemia mayor, dijo Garrido en declaraciones a Radio Nacional de España.

Los médicos destacaron que el éxito del DGP constata que existe una herramienta nueva en el área de los trasplantes, pero añadieron que se puede aplicar a ciertas patologías, como la fibrosis quística, la hemofilia A y B o la atrofia muscular espinal.

Es un mensaje de esperanza y de que nuestros sueños se pueden cumplir, añadió Guillermo Antiñolo, jefe de genética del hospital Virgen del Rocío.


una buena noticia alternativa para la mejoria de la salud .

sábado, 7 de marzo de 2009

Barack Obama levantará veto a investigación con células madre



EL Presidente Obama, caminando el area de juego de sus hijas en la Casa Blanca.

Washington, 6 de marzo. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmará el lunes un decreto que revierte las restricciones del gobierno de George W. Bush para la financiación de la investigación sobre células madre obtenidas de embriones humanos, informó un funcionario de la Casa Blanca.

mientras las buenas noticias estan aqui s.


El funcionario, quien se mantuvo el anonimato, no divulgó la redacción exacta del decreto, pero confirmó que sería coherente con la promesa de campaña de Obama de que volvería a autorizar la financiación de la investigación con células madre.

El presidente firmará el documento el lunes en una ceremonia en la Casa Blanca, dijo.

Las células madre embrionarias son la fuente de todos los tejidos y órganos del cuerpo. Tienen un enorme potencial para curar o tratar enfermedades porque pueden transformarse en cualquier célula del cuerpo y por tanto remplazar a células enfermas o dañadas.

Para obtenerlas es necesario destruir el embrión del que provienen. Muchas personas consideran que un embrión viable ya es un ser humano y por tanto se oponen a la investigación.

El 19 de julio de 2006, el entonces presidente George W. Bush utilizó su poder de veto por primera vez desde que llegó al cargo para bloquear una ley que buscaba ampliar la investigación con células madre embrionarias, pese a presiones del Congreso, de la opinión pública y de la comunidad científica.

Esta ley permitiría poner fin a vidas humanas inocentes con la esperanza de encontrar beneficios médicos para otras: cruza una frontera moral que nuestra sociedad decente necesita respetar, por lo que la veté, dijo entonces Bush en la Casa Blanca.

Bush, al igual que la Iglesia católica y la derecha religiosa, considera que los embriones congelados –que sobraron de fecundaciones in vitro– utilizados para la investigación sobre las células madre representan ya un inicio de vida humana y por tanto no deben ser sacrificados.


sin sacrificios la alternativa esta aqui /span>.

La polémica

Para defender su argumento, el presidente anunció su veto rodeado de niños y bebés nacidos de embriones sobrantes de fecundaciones in vitro, donados e implantados en parejas estériles.

Estos niños y estas niñas no son piezas de repuesto, nos recuerdan lo que se pierde cuando los embriones son destruidos en nombre de la investigación, declaró Bush.

La comunidad científica y los defensores de la investigación con células madre embrionarias destacan, por su parte, que la gran mayoría de los embriones sobrantes de las fecundaciones in vitro terminan siendo desechados.

Casi tres cuartas partes de los estadunidenses se declaran en favor del desarrollo de la investigación médica con las células madre, y el proyecto de ley también era respaldado por figuras ilustres de la derecha estadunidense, como Nancy Reagan, viuda del ex presidente Ronald Reagan (1981-1989).

Con esta medida, Obama da un nuevo paso en el desmantelamiento del legado de su predecesor. En sus poco más de 40 días de mandato, ha ordenado el cierre de la prisión de Guantánamo en el plazo de un año, ha fijado para agosto del año próximo el fin de las operaciones de combate en Irak y ha levantado el veto a la financiación pública de operaciones en el exterior de organizaciones humanitarias favorables al aborto, entre otros asuntos.


te tengo una buena noticia tambien en espanol.